Esta es la caché de la antigua web, que duró hasta diciembre de 2009.

El ordenador de la Plataforma (y "el Otro Escritorio")

Que haya “acabado el libro” no implica que haya dejado de escribir (¡reescritura y corrección!). De hecho, no he cambiado nada en el ordenador de la Plataforma. Aunque solo lo habéis visto en la foto del escritorio “real”, ahora os hablaré de él.

El ordenador en sí no es en absoluto potente: un Pentium III a 667 MHz y 128 Mb de RAM. Y aunque en un principio no los tenía, poco antes de empezar a darle el uso que tiene ahora me puse en modo “manitas” y le instalé un disco duro de 40 gb (el que tenía era de solo 9 Gb) y una grabadora de DVD (¡ni siquiera tenía lector de CDs!), que había guardado de mi difunto ordenador principal de sobremesa.

Con semejantes características no se puede hacer uno demasiadas ilusiones. Sin embargo, no me ha dado problema alguno al desempeñar su función (¡procesador de textos!, Open Office, como ya hablé en su momento), e incluso le he encontrado alguna utilidad que me ha sorprendido (Picasa, iTunes y Age Of Empires II funcionan bastante bien). Otro programa imprescindible: el diccionario del Encarta.

Sin internet, eso crucial: ni de chiripa hubiese acabado cuando acabé ETDLN si me dedicase a navegar a velocidad de tortuga por Wifi. Tal y como está, mucho mejor.

¿Escritorio? Pues ya lo véis: el fondo de la sección “Descargas” (pantalla normal, sin letra), tema “Zune” y un elemento Active Desktop que simplemente es una variación del javascript que uso para hacer la cuenta atrás aquí en la web.

Un cómodo teclado (¡de los que suenan, los de toda la vida!), un ratón óptico (10 euros, pero funciona a la perfección) y la conexión de la pantalla (CRT, con filtro, lo más básico), que tiene altavoces, a la minicadena del iPod, por si quiero escuchar algo… con algo más de calidad, completan todo lo que tengo que decir de mi pequeña máquina escribidora. Si es que en el fondo ya le tengo cariño.

Faltan 98 días…