Es curioso, pero hoy, día 18 de noviembre de 2008, tan solo dos días después de acabar, se cumplen tres años y medio de que empecé este enooorme proyecto.
¿El 18 de mayo de 2005? En efecto. Quizá aún no sepáis cuándo y cómo surgió la idea, el nacimiento mismo de El Templo de los Nenúfares. Pues me aburría.
Sí, esto empezó con una clase aburrida. Plástica, para ser exactos. No teníamos tarea, solo tiempo libre. Una lámina de esas de papel grueso y un marco. Pues ahí dibujé una estrella de siete puntas, que convertí en mundo. Ya imaginé muchas cosas de aquella, tomando alguna para después, pero descartando otras. De hecho, Yunnia aún tiene siete ríos y siete brazos (aunque estén separados en dos continentes).
Y fue evolucionando poco a poco. No tardaría en inventar el alfabeto yúnnico (e incluso una gramática), con caracteres muy bonito pero que en la novela definitiva tan solo es mencionado (aunque, eso sí, suelto alguna palabrilla, si mal no recuerdo).
Aunque si alguna pregunta se os ocurre, posiblemente esa sea que cómo demonios recuerdo la fecha exacta. Pues francamente: no sé si ese 18 de mayo fue cuando hice la lámina (lo acabo de mirar en el calendario y era miércoles: es factible), o si cuando creé ese alfabeto, o cualquier otra cosa. Yo solo sé que el día en el que lo marqué consideré que era una fecha importante.
Pues aquí toy, tres años and a half later. Con él ya acabado. Con mi primer gran proyecto debidamente concluido. Quién me lo iba a decir :D.
Faltan 11 días…
